Más de 1,600 pacientes en RD permanecen en espera de medicamentos de alto costo
SANTO DOMINGO.– Organizaciones de pacientes de la República Dominicana manifestaron su preocupación por el impacto que continúan generando las listas de espera para acceder a medicamentos de alto costo, situación que afecta a personas con cáncer, enfermedades autoinmunes, renales, raras, trasplantes y otras patologías complejas.
De acuerdo con una presentación técnica de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), al cierre de octubre de 2025 había 1,607 pacientes en espera de tratamientos, en un escenario marcado por el incremento de la demanda y las limitaciones presupuestarias.
LLAMAN A FORTALECER EL SISTEMA
Daniel Rosario, de la Fundación Cúrame, reconoció los avances alcanzados por las autoridades, pero advirtió que aún persisten desafíos que requieren mayor capacidad de respuesta y soluciones sostenibles para garantizar el acceso oportuno a los tratamientos.
Junto a Gaby’s Foundation y COPAR-LEA, la entidad afirmó que visibilizar esta realidad busca fortalecer el sistema de salud mediante el diálogo, la coordinación interinstitucional y una mayor transparencia.
PRINCIPALES DEMANDAS
Las organizaciones plantean la necesidad de transparentar los tiempos de espera y el estado de las solicitudes, establecer protocolos públicos para priorizar pacientes, mejorar la planificación basada en datos, garantizar la continuidad de los tratamientos, fortalecer la comunicación con los usuarios y agilizar los procesos administrativos.
Gabriela Toribio, de Gaby’s Foundation, sostuvo que el acceso a un tratamiento no debe depender del tiempo que una persona permanezca en lista de espera y llamó a construir soluciones conjuntas entre autoridades, profesionales de la salud y organizaciones de pacientes.
CREAR MECANISMOS QUE ACELEREN ATENCIONES
Las entidades reconocieron los esfuerzos del Ministerio de Salud Pública, la Dirección de Medicamentos de Alto Costo, la SISALRIL y el Seguro Nacional de Salud, pero insistieron en acelerar la coordinación institucional y crear mecanismos que permitan atender con mayor rapidez los casos críticos.
Concluyeron que agilizar el programa significa proteger vidas, preservar familias y avanzar hacia un sistema de salud más humano, equitativo y centrado en las personas.
